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Manejo responsable de la dosis: prioridad en la seguridad del paciente PDF Imprimir E-mail
Escrito por Mario Amadio   

Quienes han tenido oportunidad de realizar- o recibir- un diagnóstico oportuno y certero, a través de soluciones de diagnóstico por  imagen, no tendrán duda en que esta tecnología es capaz de salvar vidas.  Las soluciones de diagnóstico por imagen han mejorado la atención del paciente, permitiendo la toma de decisiones efectiva y oportuna.

Recientemente, la American College of Radiology (ACR) señaló que los exámenes médicos de diagnóstico por imagen están directamente vinculados a una expectativa de vida más alta, disminución en el número de casos de mortalidad por cáncer y generalmente son menos caros que los procedimientos invasivos que reemplazan.

Sin embargo, también pide a los proveedores de salud utilizar el mínimo nivel de radiación necesario para alcanzar los resultados esperados. Es decir,  que  junto con los beneficios que otorgan estas soluciones, vienen desafíos que deben ser abordados, entre ellos, la administración responsable de la dosis de radiación.

Los programas de manejo de dosis permiten la aplicación prudente de tecnología de imagen, para asegurar que los pacientes reciben el procedimiento correcto, en el momento correcto, con la dosis correcta.

Es posible que por años, la radiación pudiera ser ignorada. He leído sobre encuestas que revelan que un gran número de pacientes que se someten a rayos X (Placas) o tomografías ni siquiera saben que estos exámenes involucran radiación. Sin embargo, creo que eso ha ido cambiando. Actualmente vemos que los pacientes están más conscientes sobre este tema, y quieren saber acerca de la dosis que reciben al momento de realizarse un examen.

El desarrollo de tecnología de baja dosis es una de las contribuciones más importantes a la salud que la radiología puede hacer en términos de calidad y seguridad. Las soluciones low-dose desarrolladas por la industria  permiten pensar al mismo tiempo en la calidad del diagnóstico sin sacrificar la seguridad del paciente.

La atención a la salud está orientándose cada vez más en el paciente, su confort y seguridad. El desarrollo de tecnología de baja dosis, protocolos eficientes y programas de manejo de dosis de radiación son ejemplos de esta tendencia centrada en el paciente.  La búsqueda ya no es por la mejor imagen, sino por la imagen que sea clínicamente aceptable para tener un diagnóstico certero sobre lo que necesita esa persona.

Los programas comprensivos de manejo de dosis proveen a los hospitales de una forma  sistemática  de monitorear, reportar y controlar la dosis de radiación, eliminando la exposición innecesaria.

Hoy hay herramientas importantes disponibles para los profesionales, que pueden permitir alcanzar los principios de ALARA (lo más bajo que sea razonablemente posible, por sus siglas en inglés) y reducir la dosis para los pacientes y personal.

GE Healthcare fue pionera en traer para Latinoamérica tecnologías que permiten la reducción significativa de dosis de radiación en equipamientos médicos. La tecnología exclusiva de GE Healthcare denominada ASiR (reconstrucción estadística adaptativa iterativa), es un ejemplo de ellas.

ASiR está presente en algunos equipos de tomografías computarizada GE, y permite la utilización de dosis entre 40 y 50 % más baja que muchas soluciones actuales en el mercado, logrando una mejora en la calidad de imagen, incluso cuando fue detectada en baja calidad.

Esta tecnología de GE es particularmente útil en cardiología y en monitoreo de seguimiento oncológico, especialmente para cáncer de pulmón, testicular y linfomas, y está ya presente en más de 800 lugares en el mundo. En Argentina contamos con nueve equipos con ASiR.

Pero, a pesar de mi fascinación con la tecnología low-dose, creo que la clave para reducir la exposición en los pacientes está en manos de los usuarios finales de estos sistemas de diagnóstico.

La educación es probablemente uno de los retos más grandes. No sólo es necesario que los médicos y profesionales de la salud estén sensibilizados sobre el uso adecuado de la dosis de radiación, también necesitamos que los pacientes lo estén, que hagan preguntas e investiguen sobre la dosis que recibirán al momento de realizarse un examen.  Los profesionales de la salud tienen una obligación con los pacientes a mitigar el riesgo lo mejor que puedan.

Sin duda la tecnología está ayudando a prevenir la dosis excesiva, pero necesitamos seguir trabajando para que médicos, proveedores de salud y pacientes entendamos que podemos obtener los resultados necesarios con una imagen que provee menor radiación. Sabemos que vamos en la dirección correcta.

 

Referencia

1: American College of Radiation http://gm.acr.org/MainMenuCategories/media_room/FeaturedCategories/PressReleases/StatementonRecentStudiesRegardingCTScans.aspx

Angel Mario Amadio es Gerente Regional de GE Healthcare para Argentina. Con más de 13 años en General Electric, Amadio ha ocupado diferentes posiciones en el negocio de Healthcare de México y España. Antes de liderar el negocio en Argentina, se desempeñó como Director de Desarrollo de Crecimiento para el corporativo de General Electric para Latinoamérica.

Amadio tiene un título en Bioingeniería de la Universidad Nacional de Entre Ríos, un MBA en la Universidad CEMA, un posgrado en las especialidades de Radioterapia y Diagnóstico por imágenes de la Universidad de Zuzuka, Japón, y uno en Protección Radiológica y Seguridad Nuclear dictado por CONEA, Argentina.

 

 
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